lunes, 2 de marzo de 2015

RECORTES Y CONSECUENCIAS

(Relato presentado al III concurso de relatos hiperbreves Ma Non Troppo "La siguiente la pago yo"9

En alguna ocasión cae en nuestras manos, más bien bajo nuestra mirada, alguna noticia de esas que, no sé bien por qué, te llaman la atención, te intrigan, te hacen parar un poco más sobre ellas, leer algo más que el titular e, incluso, hasta te echan a volar la imaginación.
Hoy me ha pasado algo parecido. He leído que “Japón está en vilo por un veterano periodista y un emprendedor inexperto”. A lo mejor es culpa del título, que se parece al de una película de serie B de las que ponen en Antena 3 los sábados por la tarde.
El caso es que profundicé, bueno, no muy profundo, simplemente me leí la noticia completa y me enteré que se trata de dos tipos que han secuestrado los del EI amenazando con matarlos en caso de no paguen un millonario rescate, etc. En principio nada nuevo; desgraciadamente la historia está jalonada de hechos similares, secuestros, asesinatos, guerras, peticiones de rescate,… Lo que realmente me impactó de la noticia es que, de uno de los secuestrados, el periodista, hablan hasta la saciedad; lo cuentan absolutamente todo; saben cuándo fue a Siria, cuándo tenía pensado volver, qué día, en qué avión, en qué estaba trabajando en el año 2011; qué si era un profesional entusiasta y entregado a la causa de la justicia; saben que su mujer recibió un correo electrónico en noviembre anunciando el secuestro; que dejó grabado un vídeo antes de emprender el viaje; vamos, es que, a pesar de que el tipo tiene ya cuarenta y siete primaveras, hasta sus profesores universitarios se acuerdan de lo buena persona que era;  no me extrañaría lo más mínimo que alguno saliera en la versión nipona del Sálvame contando alguna anécdota de su época estudiantil. En fin, se ve que por un colega se hace lo que sea.
Pero ¿Qué pasa con el otro? ¿Qué nos cuentan del “emprendedor inexperto”?. Pues muy poca cosa. Parece que lo único que tienen claro es que es viudo de cuarenta y dos años; pero no tienen idea que estaba haciendo en Siria, si iba o si venía; si vendía armas a una facción rebelde o si le estaba sacando fotos a los bosques de pino de Alepo; si es medio periodista, o medio doctor, o medio lo que se le ocurra en ese momento. Incluso dicen que es posible, que puede ser, que quizás estuviese montando una empresa de seguridad. ¡Ni repajolera!

Así puestas las cosas que quieren que les diga; yo lo veo clarísimo. Se trata de Joaquín, un celador interino de la seguridad social que se quedó en paro por culpa de los recortes en sanidad; cobró el total de la prestación por adelantado, lo empleó en hacerse la estética - de ahí que parezca japonés - y en comprar un billete de avión a cualquier parte del mundo donde poder buscarse la vida, porque aquí lo veía más bien crudo. Hasta se cambió el nombre; se puso Yukawa, que es una cosa a medias entre el Yokim que le decían en el pueblo y el Chewbacca de la Guerra de las Galaxias, del que siempre fue un friki.

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